Todo lo queremos ya

Todo lo queremos ya

Lo efímero gana posiciones

Hablamos mucho de los nuevos tiempos y de los cambios que han conllevado estos nuevos tiempos, pero si nos fijamos bien, lo que ha cambiado son las herramientas y la velocidad.

Todo lo queremos ya, todo corre prisa…

y lo peor de todo, es que la velocidad no deja de aumentar. Y junto a ello está, otra característica que me cuesta aceptar, lo efímero. He sido educada y formada para que todos mis trabajos sean duraderos y, sin embargo,

lo efímero gana posiciones en nuestra sociedad.

Y aquí enlazo con la frase que me he tenido que tatuar a fuego:

bueno es mejor que perfecto

No hay tiempo para buscar la perfección, tenemos que ser capaces de encontrar ese punto justo de bueno, para lanzar nuestro producto/servicio al mercado y probar a ver como funciona.

Esto nos obliga a replantearnos nuestros modelos de negocio y las nuevas líneas de actividad que queremos desarrollar:

tenemos que olvidar las grandes propuestas y realizar pequeños planes o acciones demostrativas.

Asumir el valor de lo efímero es el otro elemento que nos falta para los que habéis sido educados como yo, y eso lo he aprendido con Undo Estudio, los organizadores del Festival Asalto en Zaragoza. Este Festival Internacional de Arte Urbano comenzó su andadura en 2005 y todos los años inunda el Casco Antiguo de Zaragoza con propuestas impactantes realizadas in situ por artistas de gran proyección nacional e internacional.

Obras increíbles que podrían estar en cualquier museo y que están en la calle y que pueden desaparecer o degradarse, por circunstancias de todo tipo, y así ha ocurrido con una obra, a la que muchos teníamos un cariño especial, el mural de la Plaza del Pilar “Porque sueño, no estoy loco” realizado por BoaMistura.

Mural de Boamistura del Festival Asalto de Zaragoza

Porque sueño, no estoy loco by Boamistura

La construcción del edificio del solar en cuyo muro se encontraba el mural, nos recuerda el significado de lo efímero. La ciudad cambia, evoluciona y así, sus elementos.

Esto es lo mismo que nos ocurre en los negocios, ya nada es para siempre sino que tenemos que acostumbrarnos a ese cambio, a esa mutación continua, porque es la realidad en la que ahora vivimos.

Como ese mural se había convertido en uno de los símbolos de la ciudad se repartieron trocitos de ese mural entre cientos de Zaragozanos que acudieron al derribo del muro. No pude asistir, pero fueron mis hijos y hoy el trocito que recogieron, descansa junto al que traje del muro de Berlín hace ya muchos años.

Muros efímeros

Dos muros: el de Boamistura en Zaragoza y el de Berlin

Así que tenemos que navegar en la incertidumbre :

No es fácil ¿verdad ? ¿O sí? Cuéntamelo, pero ya!

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